Impulsar la agropecuaria

República Dominicana

Con la pandemia que afecta al mundo desde hace casi año y medio, en la República Dominicana quedó demostrada la importancia de tener un sector agropecuario fuerte. Cuando el mundo se cerró por el COVID-19 y las importaciones y exportaciones se redujeron a productos esenciales para la salud, la producción local fue determinante para garantizar los alimentos de la población. Los mercados, supermercados y colmados se mantuvieron abastecidos.

El sector agropecuario nacional logró un crecimiento importante en los últimos años, el campo creció como nunca y el campesino puso en evidencia que lo único que necesita es respaldo estatal, demostrado con los niveles de producción para el abastecimiento local, de los hoteles del país y las exportaciones. Como país tenemos el privilegio de producir una gran parte de los alimentos que consumimos y suplir mercados internacionales para generar divisas y cientos de miles de empleos. Tenemos un gran potencial para producir más y ganar nuevos mercados.

Esa fortaleza del campo dominicano, ese crecimiento que se exhibe a nivel de la producción agrícola, no se puede descuidar bajo ninguna circunstancia; el Gobierno del presidente Luis Abinader debe impulsar más y mejores inversiones en el campo, protección para los productores locales con buenos financiamientos, acompañamiento técnico y garantizar mercados a los productos. Tenemos que garantizar nuestra seguridad alimentaria, e impulsar el desarrollo económico del campo y de los productores.

El Ministerio de Agricultura, el Banco Agrícola, el Instituto Agrario Dominicano, el Feda (Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario) y las demás instituciones estatales agropecuarias, deben trabajar día a día con nuestros productores, garantizarles recursos a tasas bajas, yo diría que a tasa cero, e impulsar un plan o estrategia que les permita desarrollarse aún más. Nuestros campesinos quieren trabajar, lo han demostrado produciendo hasta en las peores situaciones, creen en lo que hacen, dan importancia a la necesidad de asociarse y eso es determinante para impulsar la producción nacional y propiciar cambios en la vida de ellos y la de sus familiares.

Hemos desarrollado una buena ganadería, avicultura, porcicultura, producción agrícola con envidiables cultivos de arroz, frutas, bananos, vegetales, azúcar y tabaco, por solo citar algunos sectores de la producción nacional. Nuestro campo es tan pujante que antes de la pandemia vendía, solo al sector hotelero, productos agropecuarios por más de RD$50,000 millones (US$900 millones) al año, las exportaciones de productos agropecuarios y agroindustrializados superaron los RD$132,000 millones (US$2,328.5 millones) y la generación de empleos rondaba los 500 mil.

Si impulsamos el campo mejorará la situación del país, la gente tendrá mejores medios de producción, habrá menos migraciones hacia los pueblos y reduciremos los niveles de pobreza. Continuar impulsando el desarrollo de la producción agropecuaria, proteger a los productores nacionales, especialmente a los pequeños y medianos, tiene un impacto directo en la calidad de vida de la gente más pobre del país. Tenemos una gran oportunidad de cambio, apostemos al campo, a su desarrollo.

El Gobierno debe garantizar la asistencia técnica y económica a los productores, que en su mayoría están organizados en cooperativas, acompañarlos en el proceso de producción para que tengan éxito en sus cosechas, garantizarles caminos vecinales en condiciones para sacar cosechas del campo y trabajar para ampliar los mercados con un buen programa de fomento de las exportaciones. Aprovechemos las ventajas de tener al lado un mercado de más de 12 millones de potenciales clientes como es Haití, la cercanía con Estados Unidos, las oportunidades que nos ofrece el Caribe y las necesidades de alimentos que tienen grandes mercados como Asia y Europa. En la agricultura tenemos un gran potencial que debemos aprovechar.

Comentar/Ver Comentarios